Lo hecho por la brillantez borincana
Sí…
fui una de esas que se atrasó un poco en plena Navidad. No es que haya dejado todo para lo último, es que se me olvidó
realizar unas transacciones bancarias para algo que me faltaba hacer y pues, me
chupó la bruja con todo y escoba.
Me
dije “el banco abre a las 11 y como es temprano pues podré conseguir parking
rápido”. Miren… cuando llegué a Plaza Las Américas antes de las 11:00 a.m. todo
estaba tan lleno, pero TAN LLENO, que ni siquiera había estacionamiento en los
espacios que quedan cerca de la verja. ¿Y el valet? Ja, el valet tenía una fila
más larga que cuando se anuncia que viene un huracán y todos corren a echar
gasolina.
Honestamente
casi me da un ataque de ansiedad. No me esmeré mucho en buscar estacionamiento,
simplemente salí de allí espantada y me dirigí a Plaza Carolina, que estaba un
poco más vacío y pude hacer las transacciones que tenía programadas y salí de
allí sin comprar.
Y
ustedes dirán “Ajá, ¿y tus regalos dónde los compraste?”, pues los compré en un
sitio muy bonito llamado Local Story en el pueblo de Dorado. Me encanta el
sitio porque todo lo que allí se vende es hecho por artistas puertorriqueños. Y
de aquí para abajo es que vas a leer de lo que realmente trata este artículo.
En
este País existen muchas mentes brillantes en diferentes áreas. Unos son buenos
en productos corporales, otros en joyería, ropa para damas y caballeros,
pinturas, muñecos, papelería y diarios y hasta cosméticos. Y si nos vamos por
el lado del empresrismo hay líderes que han desarrollado productos para tu
desarrollo profesional y en cualquier área que desees crecer. Entonces ¿por qué
nos seguimos metiendo en un bendito centro comercial, por qué seguimos
perdiendo la paciencia al no encontrar estacinamiento, por qué no le damos la
oportunidad al de aquí?
¿Qué
tiene que hacer un artesano para que le compres una cartera única y hecha con
sus propias manos? ¿Que diga Prada? Muchos dicen que lo local es caro. Volvemos
de nuevo a la cartera, excuse me Miss Prada, ¿cuánto fue que te costó? Vamonos
a las camisetas. “Uy que caras”, eso dicen porque están entre los 15 y 25
dólares, depediendo del diseño. ¿Caras? Te informo que lo que estás comprando
es creatividad, exclusividad y lo mejor de todo, estás aportando a un hogar
puertorriqueño que eligió servirle al mundo con su arte. Adicional a que
tendrás paz, tranquilidad, puedes comprar piezas únicas, especiales, no tendrás
que toparte con bocinazos, con gente que se pare en el parking que tú pensabas
coger para que se estacione otro ni tendrás que pagar valet. Hecho en Puerto
Rico gente, en PUERTO RICO.
Yo
hubiese querido ver la tienda en la que entré hoy con más personas, aunque no
se duerman, tienen su público. Pero así como te matas por comprarle a un
americano, chino, húngaro o de donde coño vengan las cosas, puedes comprarle al
de aquí, al fin y al cabo sale en lo mismo, con la única diferencia de que con
lo de aquí aportas al bolsillo de tu país, mientras que comprándole al de
afuera aportas a su bolsillo sin que a él no le importe otra cosa que no sea tu
dinero.
Apoyen
lo local.
Con
amor,
Yeye
♥
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