Crush...


“Lo mío por ti no es un sentimiento, es sólo una impresión que me consta será pasajera. Tan corta y ligera, pero tan fuerte como para haberle recordado a mi corazón para qué sirve…” -Yeye

Hace unos días lo volví a ver. Anteriormente me había percatado de su presencia, pero no fue hasta hace poco que tuve contacto de una manera cercana. No es un “Adonis” y mucho menos goza de plena juventud, pero nació con esa única personalidad que sólo los ganadores tienen. Por sus poros lo que salía era puro ánimo. Fuerza. Una buena vibra que aprovechaba para viajar a través de las ondas de una voz masculinamente potente.

Sólo cinco minutos le bastaron para tenerme totalmente concentrada. No en lo que hablaba, sino en todo su ser, como actuaba, como reaccionaba… todo. Sí, volvió. Ese “sentimiento” que ya conozco, que llega de momento y que en algunas semanas se va, como si fuera algo de temporada. ¿Preocupada? Obviamente no. ¿Animada? Tengo que admitir que sí. Fue algo así como darle chispa a una batería que estaba totalmente descargada.

Tristemente el “chico” nunca lo sabrá. Muchos factores externos e internos así lo impiden. Además, esto de los “crushes” son como los camaleones, te dejan ver un color primero, luego ves otro, y este último no necesariamente es tu favorito. Aprendí a no dejarme llevar totalmente por él, así que cuando llega, como buena inquilina, dejo que se quede sólo unos días hasta que decida irse.

Sé que también recibes este tipo de “visitas” de vez en cuando, sólo puedo recomendarte que te vivas el momento en todo el sentido de la palabra. El ánimo cambia y la mente comienza a redactar guiones para una posible telenovela romántica sin que nadie se la haya pedido. De tan sólo imaginar que volverás a tener algún casual e insignificante encuentro es más que suficiente para que corra energía por todo el cuerpo. Tal vez por eso dicen que el amor es bueno para la salud ¡y que hasta las arrugas quita!

Aún sigo con su imagen en mi mente, cosa que me ha hecho analizar bien el asunto. ¿Y saben qué? terminé comprendiéndolo todo. Estas pequeñas dosis de energía rosada tal vez son el anticipo de un gran amor que estará por llegar. Así que por “aquello de” hay que mantener calientes los motores y en forma al corazón.

Yo por el momento me encuentro disfrutando de un buen “crush”… con todo y ojitos brillosos.

Con amor…

Yeye

Comments

Popular posts from this blog

¡Los signos de puntuación SÍ EXISTEN!

Love Karma? You still a BITCH!