La mejor auto-ayuda... ¡está en la cabeza!
Con cafecito, queso y suspiros de los buenos… Hay días que todo nos parece igual, rutinario. Uno se levanta, trabaja, regresa a la casa, duerme y al día siguiente… uno se levanta, trabaja, regresa a la casa… ya saben. Buenos días hay, como también los hay muy malos, sobre todo en estos tiempos, últimos según los mayas. Pero aunque parezca totalmente repetitivo, nunca deja de sorprenderme el hecho que por más grande o pequeña que sea la situación, uno siempre aprende algo. Ya sea por algún suceso, persona, hasta por un animal, pero de verdad que nuestras vidas cambian constantemente a diario. Aproveché la tardecita del lunes para hacer algunas compras. Entré al supermercado y qué les puedo decir, ¡las filas llegaban hasta el almacén! Había muchísima gente, no sé si por “cupones” o qué, pero el ambiente lo sentí un poco cargado. Gente con sus ceños fruncidos, mucha gritería, personas a las que les decías “con permiso” y se quedaban parados en el mismo lugar sin importarles. Pero todo ...