El día que me volví "fit". ¡Consejitos para que puedas lograrlo tú también!
¡Hola hola! Espero que se encuentren extremadamente bien. Muchas cosas pasando, esto de tener un trabajo “fulltime” y tratar de trabajar otros proyectos es un poco difícil, NO imposible, pero difícil, pues los estoy trabajando, no a la velocidad que quisiera pero por ahí vamos.
Bueno, hoy les hablaré sobre el estar “fit”, ya saben, por ahí viene el verano, la playa, el bikini… ¿les confieso algo? NO fue por nada de eso que decidí mejorar mi condición física, sino por mi salud.
Un buen día asistí a un taller y el mismo era en un segundo piso, por lo cual tuve que utilizar las escaleras. Cuando llegué al segundo piso me sentía como si hubiese llegado al décimo. Mi respiración estaba agitada… Ay ya, vamos a hablar en buen puertorriqueño, estaba “ahogá”, apenas podía hablar bien, no sin parecer que recién terminé 100 metros con vallas. Horrible.
Me comencé a preocupar y un buen día me topé con un video en Youtube de dos grandes entrenadores puertorriqueños que hablaban sobre los mitos de hacer ejercicios. Aclaraban algunas cosas falsas que se dicen acerca de levantar pesas y me motivé y le pedí a mi Papá una rutina de pesas.
Quiero que sepan, antes que nada, que lo primordial es la buena alimentación. Siempre escuchaba las mismas cantaletas, que si come bien, come aquello, no comas lo otro. Y no fue hasta que lo comprendí y lo acepté que realmente me enfoqué en comer bien.
Seguí las recomendaciones de comida del canal de Anita Sánchez y Joshua Fred y yo misma pude ver que sin tanto sacrificio de restricción de comidas o dietas ridículas comencé a cambiar, a verme y sentirme mejor. El gimnasio esta vez me lo tomé en serio y mi cambio también se nota en algunas fotos.
Y gracias a eso me siento súper bien para ayudar a otras personas. Sí se puede crear el hábito de comer bien y ejercitarse. Busca el motivo real por el cual quieres hacer el cambio y actúa. Yo decidí cambiar por mi salud y mi bienestar. No por un cuerpo, ni un bikini ni por modelarle a nadie, porque se puede tener buen cuerpo y esconder varias condiciones de salud.
Así que aquí te dejo varios “tips” que me han ayudado:
• Realiza tus tres comidas diarias junto con las meriendas. Yo comienzo el día con avena. Al ser fibra me hace sentir llena y puedo controlar las porciones de comida que hago.
• NO FAST FOODS. Sé que es difícil, sobre todo si tienes un trabajo en el que estás todo el día en la calle.
• Planifica tus comidas. Piensa, la hora, hora y media o en el peor de los casos, dos horas que pasas en Facebook mirando la vida de los demás, que no te hará bajar una sola libra, las puedes invertir en planificar y prepararte las comidas para que tu salud física (y también financiera) mejore.
• Agua, agua y más agua. Yo en mi nevera no tengo ni refrescos, ni tan siquiera jugos. Sólo agua y leche. La leche mayormente la uso para el café y la avena. Si se te hace difícil tomar agua intenta esto. Yo cuando voy de camino al trabajo me bebo una botella de agua, y cuando vengo de regreso me tomo otra. Ya tengo esas botellas listas justo para esos momentos.
Y eso es adicional a todo lo que me bebo cuando estoy en el gimnasio, cuando hago mis comidas y cuando me da sed. Inténtalo, comienza con esas dos fijas todos los días y ve aumentándolas según pasa el tiempo. Si sales a comer fuera puedes sustituir las bebidas por agua. A mí me encanta y me siento mucho mejor desde que la tomo en cantidades.
• NO dulces ni bizcochos, harinas, etc. Son riquísimos, pero tienen mucha azúcar y hacen daño. Adicional a que no te permiten bajar de peso. Y sé que me dirás “Pero Yeye, es que de momento me entran unas ganas de comer dulce o chocolate”. Sí… eso pasa cuando el cuerpo NO tiene los nutrientes que necesita y al pobre no le queda que pedir azúcar para tratar de “sostenerse”. ¿Les digo algo?
Desde que como bien NO me dan “cravings” de NADA. Así que se puede, si tienes dudas puedes consultar a un nutricionista.
• VITAMINAS. Es súper importante que tomes vitaminas para mantenerte saludable. Muchas condiciones que se adquieren son por deficiencia de vitaminas y no nos damos cuenta. No tienes que tomarte como 5 pastillas como hacen atletas o fisiculturistas, puedes comenzar con sólo una al día. Créeme la diferencia la vas a ver.
• Ve al gimnasio. Es requerido que mantengas el cuerpo en movimiento para evitar “que se oxide”. Cuando comencé a ir salía de allí como con 20 dolores distintos. Imagínate, tantos años sin tan siquiera caminar. Pero no me quité y ahora me siento con más fuerza y resistencia. Si no puedes ir al gimnasio, puedes ir a un parque y al menos caminar 25 minutos al día o puedes buscar videos en Youtube y te ejercitas desde la casa. Hasta una simple cuica hace una gran diferencia.
• Si puedes busca un buen entrenador que te prepare rutinas en base a lo que quieres alcanzar. Mi Papá me hace mis rutinas, las cuales realizo semanalmente. Cada cierto tiempo las cambia, de acuerdo a lo que se vaya a trabajar. Y honestamente nunca había estado tan “fit” como ahora.
¿Por qué una rutina? Porque ir al gimnasio a adivinar qué ejercicios vas a hacer sin tener una dirección qué seguir puede hacerte perder MUCHO tiempo y peor aún NO vas a ver resultados, pues no vas a ser consistente y puede provocar que te quites. Muchos gimnasios y sus membresías incluyen entrenamiento. Si no crees en eso hay muchos “personal trainers” que trabajan por su cuenta. Inténtalo, vas a ver la diferencia.
• NO te peses todos los días ni te compares en el espejo. Eso de ver todo el tiempo si el chicho de la espalda te bajó .0098 centímetros NO funciona. Simplemente ejercítate y olvídate de eso. Yo me di cuenta de mi cambio cuando la gente comenzó a decirme “¿Estás yendo al gym verdad?”, “Yeye, esos pantalones se te están cayendo”. Y yo como que “Ah mira sí, y yo que ni cabía en ellos”. Puedes pesarte una vez a la semana o cada dos semanas. Pero todos los días no es recomendable, puede que no veas resultados y te frustres.
• NO te dejes llevar por la gente. Enfócate en tu salud y tus metas, siempre habrá quien te critique por la decisión que tomaste, sí… esos mismos, los que no mueven un dedo por su salud aunque les digan que se van a morir. Así que cuando recibas críticas o comentarios negativos sobre el estar “fit” repite este lema del Chavo del Ocho: “No oigo, no oigo, soy de palo, tengo orejas de pescado”.
Bueno, con esa las dejo, espero que les funcione tanto como a mí, ya se me caen algunos pantalones y por primera vez en no sé cuántos años pude ponerme una camisa “medium”. Me dejan saber cómo les va.
Con amor,
Yeye❤
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