De un día gris a una tarde clara
Amo los momentos con "misma", la taza de café, el cigarro y los pedazos de queso. Son como un antidepresivo pero sin químicos.
Hoy fue uno de esos días en que al parecer el mismo demonio salió a pasear y a hacer sus compras. Muchas cosas pasaron, encontronazos con personas, malos entendidos y verdades de esas que siempre salen cuando ven que brillas un poco sólo para opacarte porque les molesta tu brillantez.
Desanimo "full"... ¿Qué les puedo decir? Lo único que quería era llegar a casa para darme mi terapia de cafeína y tabaco para pensar mejor. Sí, porque no sé si lo sabían pero cuando se está "down" es el peor momento para tomar decisiones.
Me abrumaban muchas cosas: la carga del trabajo, el pensar que las cosas que quiero hacer no me salen como quiero... ay bendito, si sigo salen lágrimas pero de la pantalla del celular 🤦♀️
Mientras me colaba el café me fui relajando. ¿Quién no se relaja con el sonido de una greca? Y antes de que todos los pensamientos llenaran mi cabeza de angustias, (que nadie los llamó "by the way") respiré hondo y solté. Y procuré llenar mi mente de imágenes que me hicieran recordar todas las metas que tengo trazadas y todos los proyectos que quiero culminar.
¿Saben qué? Todo lo que me mortificaba desapareció tan rápido como Flash. Y sonreí, me di un sorbo del latte recién colado y disfruté esos momentos de serenidad.
Nos pasa a todos. Cuando mejor piensas que estan las cosas es cuando ocurre algo que trata de hacer que des dos pasos atrás. Mi mejor amigo Israel siempre dice que "la mente ociosa es taller del diablo". Y tiene razón, pues es en esos momentos de "baja" que todo tipo de cosa "mala", miedos, ganas de dejarlo todo te corren por la cabeza como si fueran tu conciencia.
Yo decidí respirar hondo, soltar, aceptar, entender y sobre todo hacer de mi mente un taller para mi Dios, para que todas las cosas buenas se posaran allí. Alegrías, el recuerdo de los talentos que tengo, los proyectos y metas con su vocecita de fondo que te dice "Tú puedes, voy a ti, pero no te olvides de darme tus fan pages para darles like".
Y aquí estoy... escribiendo. Es el mejor. Días malos habrán siempre, todo depende de nosotros. Hoy tuve un día de mierda, pero lo culminé con una tarde tranquila, de paz y con la mente en su sitio después que tantas malas vibras trataron de sacarme de foco.
Sólo recuerda lo anterior cuando te encuentres en una situación similar. Piensa en eso que te hace tan feliz y verás el milagro realizarse.
Sigo aquí pensando, con "misma", la taza de café, el cigarro y sin pedazos de queso porque ya los liquidé.
Con amor,
Yeye ❤
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